Del tradicional acceso a la información en Internet, unida de forma lineal, hoy día, cabe la opción de obtenerlas en forma de red. Lluís Codina, nos recuerda que la H del HTLM es la h de hipertexto, comenzando por considerarlo como una estructura de la información. Podemos entender el hipertexto, por tanto, como otra forma alternativa a las anteriores de organizar la información, en concreto, un hipertexto organiza las entidades en forma de red. Así pues se plantea como un modo de facilitar el acceso a la información y, al mismo tiempo, intentar evitar la sensación de pérdida. Los hipertextos, ofrecen y ponen a disposición del público, una información amplia y variada temáticamente.
A propósito del "Libro de Arena" de Borges, y pensando en la posibilidad de encontrarme con algo parecido, reconozco que surge en mí, el desasosiego propio de la inseguridad de la pérdida de control sobre algo. Lo mismo le ocurre al autor tras la fascinación primera. Algún extraño deseo, debía tener asimismo, Tsúi Pên con su libro, "Los senderos se bifurcan", en el tiempo que no en el espacio, y donde hay multitud de posibilidades en su laberinto, una red creciente y vertiginosa de tiempos divergentes, convergentes y paralelos.
En el hipertexto literario, es el lector el que construye la obra con el acto de leer. Tiene la singularidad de que no es necesario incluir un índice o un resumen. El Libro se construye cada vez que se lee con infinitas trayectorias, con distintas tramas, con diferente argumento. La decisión del lector es clave para el hipertexto literario. El lector es a la vez pasivo, y escritor activo, donde los hipervínculos se ofrecen hacia múltiples destinos donde se garantiza la sorpresa a veces desconcertante.
Pero antes que pudiéramos encontrar este modo laberintico de vínculos digitales, los teóricos de la crítica literaria hipertextual, consideran que hay unos autores, unas obras, que son precursoras del hipertexto, entre ellas: : "Finnegan's Wake" de Joyce (1939), "Pale Fire" de Nabokob, "Tristram Sandy" "de Sterne, "El Castillo de los destinos cruzados" o "Si una noche de invierno un viajero" de Italo Calvino, "Rayuela" de Julio Cortázar (1963) o muchas de las obras del autor más citado de la hiperficción hipertextual, el escritor Borges.
Vannevar BUSH, fue el verdadero precursor de la moderna noción de hipertexto, en su artículo pionero "As We May Think" publicado en The Atlantic Monthly en julio de 1945. En 1965, Ted Nelson fue el primero en acuñar la palabra "hypertext" (texto no lineal). Landow (1994) propone a los autores de hipermedia utilizar un conjunto de técnicas adecuadas a los medios interactivos que permitan a los lectores procesar la información que se les presenta, identifica los problemas básicos a los que se enfrentan los autores de hipertextos:
Qué deben hacer para orientar a los lectores y ayudarles a leer eficazmente y con placer. Cómo pueden informar a los lectores, a dónde conducen los enlaces que ese documento contiene. Cómo pueden ayudar a los lectores que acaban de acceder a un documento para que se sientan como en casa.
El valiente Teseo, en su búsqueda del Minotauro en el laberinto, necesitó del ovillo que tan acertadamente le proporcionó Ariadna para no perderse, para volver al punto de partida…, para no perderse. Este nuevo espacio del conocimiento, nos proporciona la posibilidad de navegar por la red eligiendo los caminos más sugerentes o atractivos, o aquellos que nos prometan el acceso a la información más segura y eficaz. Para favorecer nuestra búsqueda, es necesario de enlaces que ayuden a dar sentido y coherencia a los recorridos hipertextuales.
BIBLIOGRAFÍA:
www.lluiscodina.com/
tdd.elisava.net/autores/lluis-codina-es?set_language=es - http://campusred.net/intercampus/rod2.htm
http://www.hipertexto.info/documentos/literat.htm
https://www.ucm.es/info/especulo/hipertul/califia.htm
martes, 17 de marzo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario