lunes, 9 de marzo de 2009

LA WEB VISIBLE Y LA WEB INVISIBLE

La llegada de Internet a nuestros hogares, supuso una gran revolución, parecía que nada ni nadie nos podrían separar del conocimiento y la información. Resultaba algo mágico escribir una palabra en el buscador y esperar a que se abriera todo un sinfín de páginas resultantes de los motores de búsqueda de la web. Donde uno podía perderse y perder nuestro valioso tiempo, intentado descubrir el ansiado enigma. Para tener éxito, es esencial saber donde y como buscar los sitios Web, y a veces resulta como buscar una aguja en un pajar. Porque esto es lo que ocurre con la web visible, si es que quieres encontrar una información algo seria, y que te ofrezca garantías a la hora de elaborar un trabajo. Atrás queda Wikipedia y ¡fuera ya Rincón del Vago, que no me sirves!

Lo cierto es que muchas de las ilusiones se han venido abajo, buscar una respuesta formal no es tan fácil, a veces surge la duda sobre la página que se nos ofrece, si será veraz, si nos intentan vender algo, si estará impregnada de alguna tendencia política en particular, o si ha sido actualizada recientemente. Además crea una incertidumbre cuando intentas abandonar la búsqueda, cansada y aburrida; piensas: ¿y si la respuesta que anhelo está en la siguiente? Y pinchas, y pinchas, y así se ha ido la tarde.

Hace poco que me enteré de la existencia de la web invisible o profunda, este es el término utilizado para describir la información, generalmente almacenada y accesible mediante bases de datos, que no es recuperada interrogando a los buscadores convencionales. La información contenida en la web invisible es aproximadamente 550 veces mayor que la de la web superficial y crece a mayor velocidad. “La web invisible es perfectamente visible, ya que los contenidos de tales páginas y sitios web pueden ser vistos, o bien mediante un navegador convencional, o bien mediante un navegador complementado con algún programa adicional (plugin).(…) debería denominarse, en realidad, la web "no indizable" (Lluís Codina). La editorial Elsevier, fue la primera en detectar que existía una nueva necesidad de información académica en la Web, por tanto, se necesitaba una nueva clase de sistemas de información. Elsevier concibió un sistema capaz de indizar páginas web de manera automática, tal como lo hacen los motores convencionales, capaz de filtrar la información de manera que pudiera ser admisible y fiable para los estrictos criterios del mundo académico.


Cuenta un misdrás judío que un hombre soñó que había un tesoro debajo del puente de su pueblo. Cuando se levantó, salió y empezó a buscar, pero no encontró nada. Desalentado, vio como se le acercaba un guardia que le preguntó qué andaba buscando. El hombre, le contó el sueño que había tenido, y el guardia le dijo: “yo también he soñado que había un hombre que buscaba un tesoro debajo de un puente, y resulta que el tesoro estaba debajo del suelo de su cocina”. El hombre, al oír esto, echó a correr y buscó debajo de su cocina, y en efecto, allí estaba el tesoro.

Pues así nos encontramos a veces, buscando información que para nosotros es un tesoro, buscamos pero no hallamos. Necesitamos alguien con autoridad, como este guardia, que nos muestre el sitio, los lugares escondidos, pero que están esperando ofrecer su sabiduría y conocimiento y ¿dónde nos pueden informar mejor que en la propia Universidad? Lugar donde se imparten conocimientos y que son los depositarios del saber. Ella nos debe enseñar cuales son las mejores herramientas, las más apropiadas para un buen hacer. Para sacar provecho de las ventajas que nos ofrecen las nuevas tecnologías. Para ser...., unos buenos tecno-humanistas.

BIBLIOGRAFÍA:

www.internetinvisible.com

http://www.lluiscodina.com/articulos

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